El Cabildo le lava la cara a la caldera de Bandama y su entorno

Arreglados los senderos, y reabiertos los baños del Pico, entre otras actuaciones, ahora se redactará un nuevo Plan Integral del Monumento Natural y se arreglará la carretera

Nuevas señales de madera indicando la direccion de los senderos mejorados.

El estado de abandono en que se encontraba el Monumento Natural de Bandama y más en concreto su caldera está siendo corregido con una batería de medidas impulsadas por el Cabildo, algunas ya ejecutadas, otras en marcha y varias más previstas a corto y medio plazo para devolver el esplendor a uno de los rincones más visitados de la isla.

Quienes visitan este espacio natural protegido habrán notado las mejoras hechas en los caminos de la Caldera de Bandama por personal de Tragsa, por encargo del Servicio de Medio Ambiente del Cabildo. Se han llevado a cabo en el sendero del borde de la caldera, el que desciende a la misma (Camino de Agustinito) y el sendero circular que hay en el fondo.

En ellos se han construido pequeños muros de piedra, reconstruido los muros caídos a lo largo del trazado, colocado peldaños en algunos tramos para facilitar el tránsito, arreglado el firme y ensanchado el camino en distintos puntos y podado ramas de árboles y arbustos que invadían el paso, entre otras actuaciones.

En el sendero del borde de la caldera, en la proximidades del campo de golf, se han creado nuevos muros de piedra y varios peldaños para facilitar la bajada y subida y se ha reparado la tubería de saneamiento, así como tapado sus tramos visibles, mientras que en fondo de la caldera se ha eliminado la vegetación de las dos eras agrícolas (la de Victoriano y la del Acebuche), que estaba invadiendo el empedrado, para evitar su deterioro.

Además, se han instalado nueve señales y varias balizas de madera para marcar los senderos y evitar pérdidas.

Cartel advirtiendo a los senderistas del riesgo de desprendimientos en un sendero.

Por otro lado, personal de Medio Ambiente ha estado eliminando especies vegetales invasoras, en concreto ejemplares de rabo de gato (Cenchrus setaceus) y tuneras (Opuntia maxima), en algunos puntos de estos senderos, con mayor intensidad en el margen derecho del inicio del Camino de Agustinito según se baja.

La intervención en la flora del de la caldera incluyó, en este caso con personal de Gesplan, la poda de 26 palmeras canarias de menos de dos metros de altura y otras 13 de entre dos y cinco metros y la tala de algunas muertas y de una datilera. Tanto las hojas de palmera podadas como las que había tiradas fueron trituradas e incorporadas al suelo como nutrientes.

Además, se llevaron a cabo podas de saneamiento de algunos árboles y se actuó sobre especies exóticas invasoras, en concreto sobre varios rodales de caña (Arundo donax), desbrozándose aproximadamente 150 metros cuadrados en total.

En uno de los estanques-cueva del fondo de la caldera se quitó el vallado deteriorado y se colocó uno nuevo, en el otro se recolocó el existente y en ambos casos fue preciso acometer antes trabajos de limpieza y poda en el entorno. En ese fondo también se quitaron los columpios que alguien instaló en un eucalipto.

Ya hay baños públicos abiertos

Para su uso por los senderistas se ha señalizado la existencia de un baño ubicado en las instalaciones del campo de golf, junto al sendero, al mismo que se han puesto de nuevo en servicio los baños situados en el mirador del Pico de Bandama, que permanecieron cerrados durante varios años.

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